Operaciones en Baja Visibilidad (LVO)
Las Operaciones en Baja Visibilidad (LVO) son procedimientos y tecnologías especializadas que permiten operaciones seguras de aeronaves—aterrizajes, despegues y...
LVO (Operaciones en Baja Visibilidad) son procedimientos y sistemas en aviación que mantienen el movimiento seguro de aeronaves durante visibilidad reducida como niebla, utilizando infraestructura avanzada y protocolos estrictos.
Las Operaciones en Baja Visibilidad (LVO) son un pilar fundamental de la seguridad y eficiencia de la aviación moderna, permitiendo que aeropuertos y aerolíneas continúen sus operaciones de manera segura incluso cuando las condiciones meteorológicas reducen la visibilidad por debajo de los límites para los procedimientos estándar. Estas operaciones son vitales tanto en grandes aeropuertos internacionales como en aeródromos regionales, donde la niebla, la nieve, la lluvia intensa o techos bajos de nubes podrían de otro modo paralizar el tráfico aéreo, provocando retrasos, cancelaciones e importantes impactos financieros.
LVO abarca una sofisticada integración de tecnologías en tierra y a bordo, marcos regulatorios y protocolos operativos. Garantiza que los despegues, aterrizajes y movimientos en superficie puedan realizarse de manera segura reemplazando las referencias visuales por ayudas de navegación de precisión, iluminación avanzada y personal altamente entrenado. Esta entrada de glosario explora cada aspecto de las LVO, desde definiciones y requisitos técnicos hasta estándares regulatorios e implementación en el mundo real.
Operaciones en Baja Visibilidad (LVO) se refiere a un conjunto coordinado de procedimientos, estándares técnicos y requisitos operativos que permiten el movimiento seguro de aeronaves—despegue, aterrizaje y rodaje—cuando la visibilidad se reduce por debajo de los umbrales necesarios para operaciones visuales estándar. LVO se activa durante fenómenos meteorológicos como niebla, precipitaciones intensas, nieve o techos bajos de nubes, donde los pilotos no pueden confiar en referencias visuales normales.
La base de las LVO es la interacción entre ayudas de navegación avanzadas en tierra (como los Sistemas de Aterrizaje Instrumental), infraestructura aeroportuaria (iluminación, señalización, sensores RVR), aviónica sofisticada a bordo (sistemas autoland, radioaltímetros, controles redundantes) y una formación rigurosa tanto para pilotos como para el personal de tierra. Los procedimientos están regidos por estrictos marcos regulatorios establecidos por autoridades internacionales (OACI) y nacionales (EASA, FAA), garantizando un alto nivel de seguridad universalmente.
Las LVO no solo protegen a pasajeros y tripulación, sino que también minimizan las interrupciones operativas, ayudando a mantener la capacidad aeroportuaria y los horarios de las aerolíneas durante eventos meteorológicos adversos.
LVO permite el movimiento seguro de aeronaves en condiciones de visibilidad reducida, definidas por mínimos específicos—generalmente cuando el Alcance Visual en Pista (RVR) cae por debajo de 550 metros para aproximaciones o 400 metros para despegue. Las LVO solo se implementan en aeropuertos y con aeronaves/tripulaciones certificadas para tales operaciones, e implican la activación de Procedimientos Especiales de Baja Visibilidad (LVP) por parte del Control de Tránsito Aéreo (ATC).
Alcance Visual en Pista (RVR) es la distancia máxima sobre la que un piloto puede ver las marcas o luces de la superficie de la pista desde una posición específica sobre ella. El RVR se mide mediante transmisómetros o medidores de dispersión directa en las zonas de toma de contacto, punto medio y salida. Los valores de RVR determinan cuándo se inicia LVO, qué aproximaciones están permitidas y cuándo deben suspenderse las operaciones.
Las aproximaciones de precisión se clasifican según su altura mínima de decisión y el RVR requerido, como sigue:
| Categoría | Altura de Decisión (DH) | RVR Mínimo | Uso/Sistemas Típicos |
|---|---|---|---|
| CAT I | ≥ 200 ft | ≥ 550 m | ILS básico, referencias visuales |
| CAT II | < 200 ft, ≥ 100 ft | ≥ 300 m | ILS avanzado, luces de alta intensidad |
| CAT IIIA | < 100 ft, o ninguna | ≥ 200 m | Autoland, doble piloto automático |
| CAT IIIB | < 50 ft, o ninguna | ≥ 75 m | Autoland operacional con fallos, SMGCS |
Las aproximaciones CAT II y CAT III conforman el núcleo de las LVO.
Altura de Decisión (DH) es la altura sobre el umbral de la pista donde el piloto debe decidir continuar el aterrizaje si hay referencias visuales disponibles o ejecutar una aproximación frustrada si no las hay. Para CAT II/III, la DH suele ser 100 ft o menor, y puede ser cero para los sistemas más avanzados.
Altura de Alerta (AH) es una altitud de radio por debajo de la cual, en operaciones CAT III, la probabilidad de fallo del sistema es extremadamente remota. Las fallas del sistema por encima de AH requieren una ida al aire; las fallas por debajo de AH pueden permitir continuar el aterrizaje.
SMGCS incluye luces de eje de calle de rodaje, barras de parada, luces de protección de pista y radar de superficie para guiar aeronaves y vehículos de forma segura en las superficies aeroportuarias durante baja visibilidad, reduciendo el riesgo de incursiones o colisiones en pista.
Las LVO se utilizan principalmente para mantener operaciones seguras y eficientes durante períodos de visibilidad restringida causados por:
Sin LVO, las operaciones de vuelo se suspenderían, provocando retrasos y pérdidas económicas. LVO se activa mediante parámetros meteorológicos (RVR, techo) o cuando los requerimientos operativos (aproximaciones de precisión, rodaje en baja visibilidad) lo exigen.
La certificación es continua y sujeta a auditorías; el incumplimiento puede resultar en la suspensión de privilegios LVO.
Las Operaciones en Baja Visibilidad (LVO) son una muestra del compromiso de la aviación con la seguridad, la fiabilidad y el avance tecnológico. Al armonizar equipos de alta integridad, procedimientos rigurosos y formación integral, las LVO permiten que la industria aeronáutica opere de manera segura y eficiente en condiciones meteorológicas que de otro modo dejarían en tierra los vuelos. Esta capacidad no solo garantiza la seguridad de pasajeros y tripulación, sino que también sustenta la estabilidad económica de las redes mundiales de transporte aéreo.
Las LVO continúan evolucionando con los avances tecnológicos y las mejores prácticas operativas, prometiendo aún mayor resiliencia y flexibilidad para el transporte aéreo ante condiciones meteorológicas desafiantes.
LVO son procedimientos estructurados, estándares técnicos y protocolos operativos que permiten que las aeronaves despeguen, aterricen y rueden de forma segura cuando la visibilidad cae por debajo de los mínimos estándar debido a condiciones meteorológicas como niebla o precipitaciones intensas. Se basan en sistemas avanzados en tierra y a bordo, iluminación especializada y estricto cumplimiento regulatorio.
Las aeronaves deben contar con sistemas de aterrizaje instrumental (ILS) certificados, pilotos automáticos con capacidad de autoland, radioaltímetros, controles de vuelo redundantes y sistemas de advertencia. Los aeropuertos necesitan ILS CAT II/III, iluminación de alta intensidad, sensores RVR y Sistemas de Guiado y Control de Movimiento en Superficie (SMGCS).
El RVR se mide mediante transmisómetros automáticos o medidores de dispersión directa ubicados a lo largo de la pista. Representa la distancia sobre la que un piloto puede ver las marcas o luces de la pista. El RVR determina cuándo se activan los procedimientos LVO y qué aproximaciones o despegues están permitidos.
Son aproximaciones instrumentales de precisión con alturas de decisión y requisitos de visibilidad progresivamente menores. CAT II y CAT III requieren equipamiento especializado en el aeropuerto y la aeronave, así como formación adicional para los pilotos. CAT IIIA y IIIB pueden utilizarse en visibilidad extremadamente baja o casi nula.
La certificación implica cumplir con estándares regulatorios (de OACI, EASA o FAA), demostrar conformidad en equipamiento y procedimientos, y completar formación especializada de tripulaciones. Los aeropuertos se certifican en función de su infraestructura, iluminación y controles de movimiento en superficie; las aerolíneas deben demostrar competencia de la tripulación y capacidad de la aeronave.
Descubra cómo la implementación de soluciones avanzadas de Operaciones en Baja Visibilidad (LVO) puede mantener su aeropuerto o aerolínea funcionando de manera segura y eficiente en cualquier condición meteorológica.
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